En esta sombría ópera prima de Taratoa Stappard, nos adentramos en los yermos y sombríos páramos de North Yorkshire en 1859, donde la sombra del Imperio Británico se proyecta larga y retorcida. La joven maestra maorí Mary Stevens (Ariana Osborne), llegada desde Aotearoa (Nueva Zelanda), busca respuestas sobre su familia, pero descubre que quien la llamó ha muerto y que no hay camino de regreso. En esta tierra extraña y hostil, Mary acepta un puesto en la finca Hawks, propiedad del aparentemente benevolente Sir Nathaniel Cole (Toby Stephens), un acaudalado terrateniente que hizo fortuna con la caza de ballenas en los mares del Sur. Sin embargo, entre los fríos muros de piedra de la finca —donde los tesoros maoríes robados llenan los estantes y los susurros de los ancestros resuenan en los pasillos oscuros—, la inquietud de Mary se convierte en terror. Atormentada por visiones y recuerdos que no le pertenecen, comienza a desenterrar una verdad escalofriante. A medida que la siniestra naturaleza de Cole se revela, 'Marama' se transforma en una sangrienta y despiadada venganza, sin ocultar su esencia grotesca. Lo que comienza como una búsqueda de identidad se convierte en una lucha por la libertad, la dignidad y la supervivencia espiritual.
Iniciar sesión para unirte a la conversación