Jiang Yueyang, una oficinista del siglo XXI, muere por agotamiento tras una noche en vela y renace en la dinastía Daxia como la hija del ministro de Hacienda, vinculada a un sistema de chismes. Justo cuando se regodeaba por fin de poder tumbarse a vivir como señorita de familia oficial, todos empiezan a escuchar sus pensamientos; el emperador: «Si ni yo me tumbo, ¿por qué te tumbas tú? Edicto: la señorita Jiang queda nombrada funcionaria de quinto rango, mañana empieza a asistir a la corte».