Samantha, la mánager del equipo de baloncesto del instituto, es incriminada y asesinada. Al renacer en el momento en que surgieron las primeras sospechas, Samantha toma una decisión diferente: deja el equipo de baloncesto y se une al equipo de hockey sobre hielo, donde por fin descubre su propio valor. Solo entonces el equipo de baloncesto se da cuenta de lo indispensable que era ella, pero para entonces ya es demasiado tarde.