La historia gira en torno a la joven enfermera Mikoto Tsukigaoka (Riko Fukumoto), quien se esfuerza por acercarse a sus pacientes, y al doctor en prácticas Kenta Katsuragi (Shinki Sugao), que ama las flores pero es un poco torpe. Ambos trabajan en la primera línea médica en la región de Azumino, donde el envejecimiento avanza rápidamente, enfrentando los desafíos reales de la atención geriátrica y los cuidados al final de la vida. En la difícil decisión entre prolongar la vida o acompañar en el adiós, reflexionan constantemente sobre el significado de la vida y la humanidad. A través de los encuentros y despedidas con diversos pacientes, poco a poco comprenden qué significa vivir plenamente y cómo enfrentar el final de la vida, acercándose también a la verdadera esencia de la medicina.
Iniciar sesión para unirte a la conversación