Skye, marquesa de Everford, dedicó su vida a su territorio, pero fue traicionada y asesinada por los hijos que crió. Al borde de la muerte, descubre una verdad impactante: los herederos a los que tanto quería no eran de su sangre, mientras que su verdadero hijo fue abandonado al sufrimiento. Renacida la noche antes de ser asesinada, Skye se levanta con la firme determinación de vengarse sin piedad.