Con recuerdos de la época dorada, Yang Liu renace decidida a no ser jamás el trampolín de nadie. Con su increíble suerte para prosperar, apoya a su esposo de gran potencial: empiezan vendiendo pantalones de campana en un puesto, hasta abrir tiendas, fábricas y cerrar grandes negocios. Su esposo, aparentemente simple, tiene una mirada aguda; juntos, aplastan a los competidores deshonestos. Con una mano mala, juega una carta ganadora: ¡mira cómo esta ama de casa rural avanza paso a paso!
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