A principios de los años 90, en pleno apogeo de la guerra internacional contra las drogas, la agencia gubernamental encargada de la frontera británica, la Aduana de Su Majestad, se dio cuenta de que estaban perdiendo terreno en su lucha contra el narcotráfico. Su solución fue poco convencional, como reza la sinopsis. En una operación de máximo secreto, un pequeño equipo de empleados de aduanas fue enviado al Reino Unido para llevar a cabo una misión encubierta. Su tarea: infiltrarse en la banda de narcotraficantes más peligrosa de Gran Bretaña.
Iniciar sesión para unirte a la conversación