En el interior de la empresa, una importante propuesta de proyecto queda de pronto sumida en una disputa de pertenencia. Distintos departamentos reclaman para sí el control de la propuesta. En el entorno laboral, los intereses se entrelazan. Las pistas están dispersas entre todo tipo de documentos, actas de reuniones y rastros de trabajo. Cada persona alberga sus propias demandas. Las partes no dejan de tirar y enfrentarse. A medida que la investigación avanza, los detalles ocultos tras la propuesta salen a la luz uno a uno. Todos se enfrentan al difícil dilema real de a quién corresponde el mérito y cómo delimitar responsabilidades. También se ven obligados a reconsiderar los límites entre la colaboración laboral, el esfuerzo individual y los logros colectivos.