Cheng Xi siempre creyó que vivía en un hogar feliz, pero al presenciar por casualidad un encuentro íntimo entre su esposo y su hermana adoptiva, comprendió que siempre había estado rodeada de mentiras y apariencias. Por eso, Cheng Xi ocultó que había recuperado la audición y, desde las sombras, hizo que quienes le fallaron pagaran uno por uno.