En su vida pasada, Audrey Kensington sufrió la ruina total de su familia a causa de su esposo Tristan Vance y la rompehogares Nadia Mercer. Tristan incluso la amenazó con el tráfico de órganos, lo que le provocó la muerte de pura rabia. Al renacer, Audrey jura venganza. Revoca sus privilegios y regalos, destruye al canalla y a la arpía, expone su aventura, salva el destino de su familia y asegura que los villanos sean llevados ante la justicia.