Al descubrir que puede volverse invisible, primero molesta a una mujer en el autobús y luego se cuela en el baño de mujeres para observarlas ducharse. Escenas sensuales y provocativas que aceleran el pulso. Más tarde, una chica ve un helado transparente flotando en el aire y, curiosa, empieza a lamerlo; resulta ser el miembro del protagonista. Ella lame cada vez con más entrega y él, sin poder contenerse, termina eyaculándole en la cara. Una trama audaz y estimulante.