«Es que bebí demasiado té...». ¡Qué ganas de ir al baño...! En el tren camino a la escuela, cuando aún faltaban tres paradas para aguantar las ganas. De repente, un pervertido extiende sus garras...!? ¡¿Y no se limita solo a toquetear...!? ¿Lo que pasó hoy puede quedarse como un secreto entre los dos y no contárselo a nadie...? No poder aguantar y hacérmelo encima en plena calle... si todo el mundo se enterara, ¡qué vergüenza tan grande...!